¡Hola, viajero intrépido! Soy Sofía, y después de una década explorando cada rincón de este país increíble, he descubierto un secreto que cambiará para siempre tu forma de viajar por Japón. Olvídate de esa imagen de terror: tú, sudando la gota gorda, arrastrando una maleta gigante por las escaleras de la estación de Shinjuku en plena hora punta mientras un río de gente te empuja en todas direcciones. ¡Uf, qué pesadilla! ¿Y si te dijera que existe una solución mágica, una llave que te abrirá las puertas a la libertad absoluta de movimiento? No es magia, es algo mucho mejor: son los todopoderosos, omnipresentes y absolutamente maravillosos coin lockers (コインロッカー, koin rokkā).
Piensa en ellos como portales a una dimensión paralela donde viajas ligero como una pluma, con las manos libres para sacar fotos, comer un takoyaki recién hecho o simplemente perderte por las callejuelas de Kioto sin cargar con el peso de tus pertenencias. Son, sin exagerar, la herramienta más subestimada y revolucionaria para cualquier visitante. Son el ADN de la conveniencia japonesa hecho metal y tecnología. En esta guía definitiva, no solo te voy a enseñar a usarlos, te voy a convertir en un maestro ninja de los lockers. Te revelaré todos los trucos, estrategias y secretos que he aprendido en diez años para que exprimas cada segundo de tu aventura japonesa. ¿Listo para desbloquear el verdadero potencial de tu viaje? ¡Vamos allá, que Japón te espera y no quiere verte cargado como una mula!
Para que empieces a visualizar el epicentro de esta revolución del equipaje, aquí tienes un mapa de la Estación de Tokio, un laberinto lleno de oportunidades para liberarte de tus maletas. ¡Míralo bien, porque este será uno de tus mayores aliados!
Una vez que hayas dominado el arte de viajar ligero con los coin lockers, podrás explorar con total libertad experiencias únicas como el fascinante mundo del papel washi japonés.
¿Qué son exactamente los Coin Lockers? ¡Tus nuevos mejores amigos!

Vamos a lo básico, pero no te distraigas, porque incluso en lo más sencillo hay detalles que marcan la diferencia. Un coin locker es, en esencia, una taquilla de alquiler autoservicio. ¡Pero llamarlo solo así es como llamar al Shinkansen simplemente «un tren»! Estos no son los casilleros oxidados de tu antiguo gimnasio. Son una red increíblemente densa y eficiente de almacenamiento temporal que impregna todo el sistema de transporte y las áreas urbanas de Japón. Son el pilar silencioso que sostiene la filosofía del tebura (手ぶら), que significa «con las manos vacías» o «con las manos libres», un estado casi zen al que todo viajero en Japón debería aspirar.
Existen principalmente dos tipos de lockers, y conocerlos es el primer paso para dominarlos:
Los Clásicos de Llave: Son la vieja guardia. Robustos, sencillos y directos. Los reconocerás porque tienen una llave física esperando en la cerradura de cada casillero disponible. Su funcionamiento es completamente mecánico y analógico. Tienen un encanto vintage, pero también ciertas exigencias, como veremos más adelante.
Los Modernos Electrónicos (Sin Llave): ¡Estos son mis favoritos y la razón por la que adoro la tecnología japonesa! Son el futuro, hoy. En lugar de llaves individuales, hay una terminal central con pantalla táctil que gestiona un grupo entero de lockers. Son más flexibles con los pagos y usan un PIN o tu tarjeta de transporte como «llave» digital. Son increíblemente fáciles de usar, ¡una vez que les agarras el truco, claro!
La omnipresencia de estos lockers no es casualidad. Responde a una necesidad cultural muy japonesa: la optimización del espacio y el tiempo, y la búsqueda constante de comodidad. En un país donde millones de personas se mueven a diario por las estaciones de tren, poder deshacerse temporalmente de un bulto es una necesidad vital. Para ti, como viajero, es más que una comodidad; es una estrategia que te permitirá duplicar tu tiempo efectivo de turismo y reducir tu nivel de estrés a cero.
La anatomía de un paraíso de lockers: Dónde encontrarlos
Saber qué son es sencillo. Pero conocer dónde se encuentran exactamente justo cuando los necesitas, esa es la clave del éxito. La respuesta corta es: «en todas partes». Sin embargo, la respuesta de un experto es mucho más precisa y te evitará vueltas innecesarias cargando con tu maleta.
Estaciones de tren: El epicentro de la comodidad
Las estaciones de tren, desde la parada local más modesta hasta los gigantescos laberintos como Shinjuku o la estación de Tokio, son el hábitat natural de los coin lockers. Están por todas partes, proliferando en cada rincón. Pero no todos esos rincones son iguales.
Junto a las puertas de acceso (改札口, kaisatsuguchi): Esta es la ubicación más evidente y, por ello, la más concurrida. Justo dentro o fuera de las barreras de tickets encontrarás las primeras filas de lockers. Son ideales para un acceso rápido, pero también los primeros en llenarse, especialmente en las mañanas.
En los pasillos de conexión y subterráneos: Las grandes estaciones son como ciudades subterráneas con kilómetros de pasillos que conectan distintas líneas de tren y metro. Estos corredores son verdaderas minas de lockers. Suelen existir varias áreas de casilleros, y cuanto más lejos de las salidas principales, mayores son las probabilidades de encontrar uno libre.
En los andenes (ホーム, hōmu): No es tan común en las líneas de metro urbanas, pero en estaciones de Shinkansen (tren bala) o en ciertas líneas JR importantes, a veces hay pequeños grupos de lockers directamente en el andén. Son ideales si solo necesitas dejar algo mientras esperas tu conexión.
Pro Tip de Sofía
Si ves que el área principal de lockers cerca de la Salida Central está saturada, ¡no te preocupes! No te rindas. Abre Google Maps en tu teléfono (¡dentro de la estación!), busca «coin lockers» o コインロッカー, y te sorprenderá descubrir otras diez áreas de lockers a solo tres minutos a pie por pasillos subterráneos que el 90% de los turistas ignora. Las zonas próximas a salidas menos concurridas o líneas de metro más locales suelen ser un oasis de casilleros disponibles.
Más allá de los raíles: Otros lugares sorprendentes
El dominio de los lockers no termina en las estaciones. Cuando agudices la vista, empezarás a encontrarlos en lugares que te salvarán más de una vez.
Grandes almacenes (デパート, depāto): Casi todos los grandes almacenes, como Isetan, Takashimaya o Daimaru, cuentan con coin lockers, frecuentemente cerca de las entradas o en los pisos subterráneos (conocidos como depachika, paraísos gastronómicos). Son perfectos si planeas un día de compras intensivas y no quieres cargar con las bolsas.
Atracciones turísticas y parques temáticos: Lugares como Disneyland, Universal Studios Japan o incluso museos grandes y acuarios disponen de zonas de lockers. Son esenciales para disfrutar la visita sin cargar mochilas o souvenirs durante todo el día.
Edificios de karaoke y manga cafés: ¡Un truco genial para viajeros nocturnos! Si tu tren sale muy temprano o llegas de madrugada y no puedes hacer check-in, algunos locales grandes de karaoke 24 horas o manga cafés ofrecen lockers. Allí puedes guardar tus cosas y hasta descansar en un cubículo privado.
El manual de supervivencia: Cómo usar los lockers paso a paso

¡Muy bien, hemos llegado al meollo del asunto! Has encontrado un banco de lockers relucientes y vacíos. ¿Y ahora qué? No te preocupes, es más fácil que armar un mueble de IKEA. Vamos a desglosarlo por tipo.
Los lockers de la vieja escuela: El encanto de la llave
Estos son los más sencillos, pero requieren un poco de preparación. Su lema es: «Confiamos en las monedas de 100 yenes».
Paso 1: La búsqueda del tesoro. Encuentra un locker que tenga la llave puesta en la cerradura. Si la llave está ahí, el locker está libre y esperando por tus cosas. Si no hay llave, está ocupado. Simple.
Paso 2: Acomoda tus pertenencias. Abre la puerta, mete tus cosas dentro y cierra la puerta con firmeza. Asegúrate de que ninguna correa de mochila u objeto impida que cierre bien.
Paso 3: Alimenta a la bestia. Ahora observa la ranura para monedas. Verás el precio (por ejemplo, 400円). Debes insertar el número exacto de monedas de 100 yenes. ¡Aquí va la primera advertencia! Generalmente, SOLO aceptan monedas de 100 yenes. No intentes poner monedas de 50, 10 o 500 yenes, ni mucho menos billetes. Si no tienes suficientes monedas, busca una máquina de cambio (両替機, ryōgaeki) que suele estar cerca de los bancos de lockers.
Paso 4: El giro final. Una vez introducidas todas las monedas, gira la llave en la dirección indicada por la flecha (normalmente contraria a las agujas del reloj). Sentirás un «clack» satisfactorio. ¡Voilà! El locker está cerrado.
Paso 5: ¡Protege esa llave como tu vida! Saca la llave y guárdala en un lugar seguro. No es una llave cualquiera; es el único acceso a tus pertenencias. Muchos llaveros tienen una pulsera de goma para que te la pongas en la muñeca. Hazlo.
Advertencia de Sofía: ¡No pierdas la llave!
Te lo digo con todo el cariño del mundo: perder esa llave es un dolor de cabeza monumental. Si te ocurre, tendrás que buscar al personal de la estación o llamar al número de teléfono que aparece en el locker. Un empleado llegará, verificará tu identidad (es un proceso), abrirá el locker con una llave maestra y te cobrará una multa por la pérdida de la llave, que suele oscilar entre 1,500 y 2,500 yenes. ¡Es un gasto tonto y una pérdida de tiempo valioso que podrías estar usando para comer ramen!
La era digital: Los lockers sin llave (¡mis favoritos!)
¡Bienvenido al siglo XXI! Estos lockers son el pináculo de la conveniencia. Al principio pueden parecer un poco intimidantes por la pantalla, pero una vez que usas uno, te sentirás como un genio de la tecnología.
Paso 1: Localiza un locker libre. Observa el banco de lockers. Cada uno tiene una pequeña luz LED. Normalmente, verde significa libre y rojo ocupado. También puedes ver en la pantalla central un mapa con los lockers disponibles.
Paso 2: Guarda tus cosas. Elige el locker que prefieras, introduce tu equipaje y cierra la puerta. El mecanismo a veces hace un pequeño clic o la luz parpadea, indicando que está listo para ser bloqueado.
Paso 3: Dirígete a la terminal central. Acércate a la pantalla táctil que controla todo el sistema. Normalmente te ofrecerá cambiar el idioma a inglés, coreano o chino. ¡Selecciona el tuyo y respira tranquilo!
- Paso 4: Sigue las instrucciones en pantalla. El proceso suele ser así:
- Selecciona «Deposit» (Guardar).
- La pantalla te preguntará cómo quieres confirmar que eres tú quien usa el locker. A veces te pide ingresar el número del locker que acabas de usar.
- Te mostrará el precio a pagar.
Paso 5: Elige tu método de pago. Aquí es donde estos lockers destacan.
El dilema del pago: ¿Efectivo o tarjeta?
- Efectivo: La mayoría de las terminales electrónicas aceptan varias monedas (no solo de 100 yenes) y billetes (normalmente de 1,000 yenes). Además, ¡dan cambio! Una gran ventaja frente a los lockers de llave.
- Tarjetas IC (¡La opción perfecta!): Esta es la forma más rápida y cómoda de usar un locker. Las tarjetas IC son las tarjetas de transporte recargables como Suica, Pasmo (en Tokio) o ICOCA (en Kansai). Simplemente seleccionas «Pay with IC Card» y acercas la tarjeta al lector. ¡Bip! Pago realizado. Lo mejor es que tu tarjeta IC se convierte en la «llave» de tu locker. ¡Adiós al miedo de perder una llave física!
- Tarjeta de crédito: Algunos modelos nuevos en estaciones turísticas comienzan a aceptar tarjetas de crédito, pero no lo des por sentado. La opción más segura siempre es llevar efectivo o una tarjeta IC cargada.
- Paso 6: Recibe tu comprobante de pago.
- Si pagas en efectivo, la máquina imprimirá un pequeño recibo con un código PIN de 4 a 8 dígitos. ¡Ese papel ahora es tu llave! No lo pierdas.
- Si pagas con una tarjeta IC, la máquina confirmará el pago y te recordará que uses la misma tarjeta para recoger tus cosas. No hay recibo que perder (aunque a veces ofrece imprimir uno por precaución).
Recuperando tu tesoro: ¡La hora de la verdad!
Recoger tus pertenencias de un locker electrónico es casi mágico.
- Paso 1: Regresa a la misma terminal central.
- Paso 2: Selecciona «Retrieve» o «Pick Up» (Recoger).
- Paso 3: La pantalla te preguntará cómo pagaste.
- Si usaste efectivo, te pedirá que ingreses el código PIN del recibo. Introduce los números y ¡zas!, la puerta de tu locker se abrirá automáticamente con un sonoro «clunk».
- Si usaste una tarjeta IC, simplemente acerca la misma tarjeta al lector. El sistema te reconocerá y abrirá tu locker al instante. ¡Es pura ciencia ficción!
Tamaños, precios y el arte de elegir el locker perfecto
No todos los lockers son iguales. Existen en diferentes tamaños, y escoger el adecuado es fundamental para no pagar de más ni descubrir que tu maleta no encaja. Los tamaños suelen estar estandarizados en todo Japón.
Pequeño, mediano o gigante: ¿Qué cabe en cada uno?
Los precios son por día y varían un poco según la ciudad y la ubicación (los lockers en la estación de Tokio pueden costar 100 yenes más que en estaciones más pequeñas).
- Tamaño Pequeño (小, shō):
- Dimensiones aproximadas: 35 cm de alto x 43 cm de ancho x 57 cm de fondo.
- Ideal para: Una mochila, un bolso, bolsas de compra o un abrigo. Perfecto para un día de turismo por la ciudad.
- Precio típico: 300 – 400 yenes.
- Tamaño Mediano (中, chū):
- Dimensiones aproximadas: 57 cm de alto x 43 cm de ancho x 57 cm de fondo.
- Ideal para: Una maleta de cabina (carry-on), o una mochila de mochilero grande. Es el tamaño más versátil y popular.
- Precio típico: 500 – 600 yenes.
- Tamaño Grande (大, dai):
- Dimensiones aproximadas: 90 cm de alto x 43 cm de ancho x 57 cm de fondo.
- Ideal para: Una maleta grande que se factura en el avión. Cabe en posición vertical.
- Precio típico: 700 – 900 yenes.
- Tamaño Extra Grande (特大, tokudai):
- Son menos comunes, pero están disponibles en las estaciones principales.
- Ideal para: Equipaje voluminoso como esquís, tablas de snowboard o maletas gigantes.
- Precio típico: 900 – 1,200 yenes.
Consejo de Sofía
Antes de elegir un tamaño, ¡mide tu maleta! Y si dudas entre dos tamaños, a veces sale más económico usar dos lockers pequeños en lugar de uno grande, aunque es menos práctico. Además, intenta organizar tu equipaje inteligentemente. A veces, girando la maleta o sacando la bolsa de la cámara, puedes lograr que quepa en un locker más pequeño y ahorrarte algunos yenes para un helado de matcha.
La letra pequeña: Entendiendo las tarifas
Esta es la parte más importante y la que suele confundir a más viajeros. ¡Presta mucha atención, porque este conocimiento te diferencia del turista novato y te vuelve un experto!
El precio que pagas es por un día de uso. Pero, ¿qué significa «un día»? NO es un período de 24 horas desde que depositas la maleta. El «día» del locker corresponde a un día natural que se reinicia a una hora específica de la madrugada, normalmente entre la 1:00 AM y las 2:00 AM.
Esto quiere decir que si guardas tu maleta a las 11:00 PM de un martes y la recoges a las 7:00 AM del miércoles, aunque hayan pasado solo 8 horas, ¡has cruzado la «medianoche» del locker! Por eso, deberás pagar por dos días. Al recoger la maleta, la terminal te solicitará la tarifa del segundo día antes de abrir la puerta. Esta situación sorprende a mucha gente. ¡Que no te pase a ti!
Además, existe un límite de tiempo. Usualmente, puedes dejar tus objetos en un locker por un máximo de 3 días seguidos. Si superas ese plazo, el personal de la estación está autorizado a abrir el locker, sacar tus pertenencias y trasladarlas a una oficina de objetos perdidos o a un almacén. Para recuperarlas, tendrás que acudir a la oficina, identificarte y abonar tanto los días adicionales de alquiler como una posible tarifa de almacenamiento. ¡Así que no utilices los lockers como almacenamiento a largo plazo!
Estrategias de un experto: Mis secretos para dominar los lockers

Ahora que dominas la teoría, es momento de pasar a la práctica avanzada. Estos son los consejos que te darán una ventaja y harán tu vida mucho más sencilla.
El tiempo es oro: Cuándo buscar tu locker
La disponibilidad de lockers varía a lo largo del día. Si llegas a la estación de Kioto un sábado a las 10:30 AM (justo en la hora de check-out de todos los hoteles), buena suerte. Para evitar la frustración de encontrar todo ocupado:
- Evita las horas punta: El peor momento es por la mañana, entre las 9:00 AM y el mediodía, cuando los turistas que hacen excursiones de un día y quienes cambian de ciudad compiten por los mismos lockers. La tarde, después del check-in, también puede ser complicada.
- El momento ideal: Entre semana, las mejores horas suelen ser temprano por la mañana (antes de las 8 AM) o a media tarde (entre las 2 PM y las 5 PM). Los fines de semana son siempre más difíciles.
El truco de la foto: ¡Tu seguro de memoria!
Las estaciones grandes como Shinjuku, Shibuya o Umeda en Osaka son laberintos diseñados para confundir a cualquiera. Guardas tu maleta, sales a explorar y, ocho horas después, no tienes la menor idea de dónde la dejaste. ¿Era la salida sur? ¿La este? ¿Cerca de la línea Yamanote o la Marunouchi?
Haz esto SIEMPRE: Al cerrar tu locker, saca tu teléfono y toma tres fotos:
- Una de cerca del número de tu locker.
- Otra del banco de lockers, mostrando la numeración del área (ej. «Área C-2»).
- Una foto más amplia que incluya algún punto de referencia cercano: una tienda, una señal de salida específica (ej. «Salida Hachiko»), el nombre de la línea de tren.
Este sencillo hábito de 30 segundos puede salvarte de una hora de búsqueda frenética más adelante. ¡Créeme, me lo agradecerás!
El plan B: ¿Qué hacer si todos los lockers están ocupados?
Has seguido mis consejos y buscado en lugares menos concurridos, pero es un día festivo nacional y no hay ni un solo locker libre en toda la estación. ¡No te preocupes! Un viajero experimentado siempre tiene un plan B (y hasta un plan C).
Plan B: Servicios de consigna de equipaje (手荷物一時預かりサービス). Busca estas palabras mágicas: te-nimotsu ichiji azukari sābisu. Son mostradores atendidos donde puedes dejar tu equipaje. Suelen estar cerca de las oficinas de información turística o en las salidas principales. Son un poco más caros que los lockers (unos 800-1000 yenes por pieza), pero ofrecen dos ventajas: siempre hay espacio y puedes dejar objetos que no caben en un locker. Empresas como JAL ABC o Sagawa ofrecen estos servicios en las principales estaciones y aeropuertos.
- Plan C: El movimiento maestro del Takkyubin (宅急便). Este es el secreto definitivo de los viajeros expertos en Japón y mi truco favorito. El takkyubin es un servicio de paquetería eficiente, confiable y económico. En lugar de cargar con tu maleta grande de una ciudad a otra, ¡envíala!
- ¿Cómo funciona? Puedes acudir a cualquier konbini (tiendas de conveniencia como 7-Eleven, FamilyMart o Lawson) o al mostrador de Yamato Transport (la empresa con el logo del gato negro) o Sagawa. Rellenas un formulario sencillo (tu hotel te ayudará) y envías tu maleta grande desde tu hotel en Tokio directamente a tu hotel en Kioto. Normalmente, llega al día siguiente.
- ¿Qué ganas con esto? ¡Libertad total! Puedes viajar uno o dos días intermedios (por ejemplo, para visitar Hakone o los Alpes Japoneses) llevando sólo una mochila ligera. Llegas a tu siguiente ciudad y tu maleta estará esperándote en la recepción. El costo es razonable (unos 2,000-3,000 yenes por una maleta grande) y la comodidad, invaluable. ¡Es la mejor inversión que harás en tu viaje!
Advertencias y trampas para turistas: Lo que nadie más te contará
Me encanta Japón, pero como en cualquier lugar, existen pequeñas «trampas» o malentendidos que pueden costarte tiempo o dinero. Hablemos con claridad sobre los lockers.
¡Atención al «reseteo» de medianoche!
Quiero enfatizar esto porque es el error más común. Imagina este escenario: llegas a Tokio por la noche, vas a cenar y a un bar. Son las 11:30 PM. Piensas: «Dejo la maleta en un locker en Shinjuku, salgo de fiesta y la recojo a las 6 AM para ir a mi hotel». ¡Error! Cuando regreses a las 6 AM, la máquina te indicará que debes pagar la tarifa de un día adicional porque cruzaste la hora límite de las 2 AM. Ten presente este horario y planifica en consecuencia. Si necesitas guardar algo durante la noche, asegúrate de que vale la pena pagar el costo de dos días.
El problema de las monedas de 100 yenes
Si eliges un locker con llave, dependerás de las monedas de 100 yenes. Siempre, siempre lleva un pequeño stock de 4 o 5 monedas en tu cartera. Sí, suele haber máquinas de cambio, pero he visto en varias ocasiones máquinas averiadas o sin monedas, especialmente en estaciones pequeñas o en horas de mucho movimiento. No quieres quedarte con tu maleta en mano y un billete de 10,000 yenes que no puedes cambiar. ¡Previsión es poder!
No guardes lo prohibido
Esto es sentido común, pero es necesario mencionarlo. No dejes en los lockers:
- Objetos de valor: Pasaportes, grandes sumas de dinero en efectivo, joyas, ordenadores portátiles. Aunque Japón es muy seguro, no tientes a la suerte. Lleva siempre contigo tus documentos y objetos valiosos.
- Comida perecedera: No dejes ese bento delicioso que te haya sobrado. En pocas horas será un foco de bacterias y malos olores.
- Animales: Por favor, ni lo pienses.
- Sustancias peligrosas o ilegales: Evidentemente.
El olvido tiene su precio
Si por alguna razón olvidas tu equipaje y superas los 3 días permitidos, recuperarlo no será imposible, pero sí un inconveniente. Tendrás que localizar la oficina de la empresa que gestiona los lockers (normalmente indicada en el locker), explicar la situación, probablemente mostrar tu pasaporte y pagar las tasas acumuladas. Es un trámite que te quitará un tiempo valioso de tu itinerario.
¡Convirtiéndote en un maestro del viaje ligero! Itinerarios de ejemplo

Para que veas cómo aplicar toda esta teoría en la práctica, aquí tienes algunos de mis itinerarios favoritos que son posibles gracias al uso inteligente de los lockers y el takkyubin.
Escapada de un día desde Tokio a Hakone
Estás alojado en Shinjuku. En vez de hacer check-out, cargar con todo tu equipaje hasta Hakone y buscar otro hotel, haz esto: levántate temprano, prepara una mochila pequeña con lo esencial para un día (bañador para el onsen, una muda, la cámara). Baja a la estación de Shinjuku y guarda tu maleta grande en un locker de tamaño mediano (unos 600 yenes). Súbete al tren Romancecar hacia Hakone con solo tu mochila. Disfruta del barco pirata en el lago Ashi, el teleférico, los huevos negros de Owakudani y un relajante baño en un onsen, todo sin cargar peso. Regresa a Shinjuku por la noche, recoge tu maleta y vuelve a tu hotel. Has vivido un día repleto de aventura con una comodidad increíble.
El «salto» de Kioto a Hiroshima
Tu plan es viajar de Kioto a Hiroshima, pero quieres aprovechar la mañana para visitar el santuario de Fushimi Inari, que está en dirección opuesta a la estación de Shinkansen. La solución: haz el check-out de tu hotel en Kioto. Ve a la estación de Kioto y guarda tus maletas grandes en un locker. Ahora, con las manos libres, coge el tren local a Fushimi Inari, sube por sus miles de toriis rojos sin agotarte. Después, vuelve a la estación, almuerza con calma, recoge tu equipaje y sube al Shinkansen rumbo a Hiroshima. Has optimizado tu día al máximo, transformando un día de traslado en una jornada completa de turismo.
La estrategia definitiva: Usando Takkyubin + Lockers
Este es el nivel experto. Estás en Tokio y tu próximo destino en 3 días es Osaka, pero quieres pasar una noche en un ryokan en Takayama, en los Alpes Japoneses. Cargar una maleta grande en autobuses y trenes de montaña es un infierno. ¡No lo hagas!
- Día 1: En tu hotel de Tokio, usa el servicio de takkyubin para enviar tu maleta grande a tu hotel de Osaka (indica la fecha de entrega para dentro de 2 días). Sal de Tokio con solo una mochila con ropa para dos días.
- Día 1 (tarde): Llegas a Takayama. Si es antes del check-in, guarda tu mochila en un locker en la estación de Takayama y explora el casco antiguo. Luego recoge la mochila y ve a tu ryokan.
- Día 2: Explora más de Takayama o haz una excursión a Shirakawa-go. Viajas súper ligero.
- Día 3: Viaja de Takayama a Osaka. Llegas a tu hotel y, ¡magia!, tu maleta grande ya está esperándote.
Has cruzado medio Japón con la comodidad de un viaje de fin de semana. ¡Esto, amigos, es viajar de manera inteligente!
Ya lo tienes. El conocimiento está en tus manos. Has dejado de ser un simple viajero para convertirte en un estratega del equipaje, un auténtico conocedor de los secretos de Japón. Ahora, cuando veas a un turista luchando con su maleta en una escalera, sonreirás con complicidad, porque tú conoces el secreto.
¿A qué esperas? Esa sensación de libertad, de poder improvisar, de tomar un desvío inesperado porque nada te ata, es lo que hace que un buen viaje sea inolvidable. Deja de imaginarlo. Abre esa pestaña, busca ese vuelo. Japón, con sus templos silenciosos, sus ciudades de neón, su comida celestial y su gente maravillosa, te está llamando. Y ahora, gracias al humilde pero poderoso coin locker, estás más que listo para responder a esa llamada. ¡Prepara tu tarjeta IC, haz la maleta (y prepárate para dejarla guardada) y ven a vivirlo! ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

