¡Hola, futuro explorador de Japón! Soy Alex, y después de una década viviendo en este increíble país, he descubierto un secreto. No es un templo escondido ni un bar de ramen secreto (aunque también tengo de esos), es algo mucho más fundamental. Es la llave maestra que transforma un viaje potencialmente estresante en una aventura fluida y mágica. Olvídate de los mapas de metro que parecen el circuito de una nave espacial, de las monedas de yen que se te caen por todas partes y de la barrera del idioma al comprar un billete. Estoy hablando de una simple tarjeta de plástico o, mejor aún, de una app en tu teléfono: la tarjeta IC de transporte, conocida por sus nombres más famosos, Suica y PASMO. Piensa en ella no como un billete de tren, sino como tu varita mágica personal para Japón. Con un simple «toque», las puertas se abren, las bebidas aparecen y la vida se vuelve infinitamente más sencilla. Te prometo que, cuando termines de leer esto, entenderás por qué esta pequeña maravilla tecnológica es lo primero que DEBES conseguir al aterrizar. Es el latido del corazón de la vida diaria aquí, y estoy a punto de contarte todos sus secretos. ¡Prepárate para sentirte como un local desde el primer día! Japón es un lugar de contrastes asombrosos, donde la tecnología punta se encuentra con tradiciones milenarias. Y en ningún sitio es esto más evidente que en su sistema de transporte. La eficiencia es legendaria, pero para el recién llegado, puede ser intimidante. ¿Recuerdas esa sensación de estar parado frente a una máquina de billetes en un país extranjero, con una cola de gente impaciente detrás, tratando de descifrar precios y destinos? ¡Pues aquí puedes olvidarte de todo eso! La tarjeta IC es tu declaración de independencia. Es decir adiós al estrés y hola a la espontaneidad. Es poder subirte a un tren por impulso, comprar un café caliente en una fría mañana de invierno en un andén o pagar un taxi a las 2 de la mañana, todo con el mismo gesto elegante y sin esfuerzo. Esta no es solo una guía; es tu iniciación al verdadero ritmo de Japón. Así que, ¡vamos allá! Tu aventura está a solo un «toque» de distancia.
Y una vez que domines el transporte, podrás concentrarte en elegir el alojamiento perfecto con nuestra guía definitiva para dormir en Japón.
¿Qué Demonios es una Tarjeta IC? La Magia en un Pedazo de Plástico

Vale, sé lo que estás pensando. «Alex, es solo una tarjeta de transporte. Las tenemos en todas partes». ¡Ah, mi ingenuo amigo! Aquí es donde te equivocas. En Japón, la tarjeta IC (que significa «Integrated Circuit») es mucho, mucho más. Es el ecosistema que conecta casi todos los aspectos de tu vida diaria. Imagina tu tarjeta de metro, tu tarjeta de débito, tu llave de locker y tu pase para la máquina expendedora, todo integrado en una sola pieza de plástico brillante. Eso es una Suica o una PASMO.
Suica vs. PASMO: La «Guerra» Más Amistosa de Japón
Cuando llegues, verás principalmente dos nombres: Suica (con su adorable pingüino mascota) y PASMO (con su robot rosado). Aquí tienes el primer secreto de iniciado: no importa cuál elijas. ¡Son prácticamente idénticas! La única diferencia histórica es quién las emite. Suica es de JR East (la principal compañía de trenes de Japón), mientras que PASMO pertenece al consorcio de líneas de metro y trenes privados de Tokio. Pero hace años, firmaron la paz y ahora son totalmente intercambiables. Puedes usar una Suica en las líneas de PASMO y viceversa. Puedes recargar una en las máquinas de la otra. Es la paz y armonía en el mundo del transporte.
Además, la magia no se detiene en Tokio. Verás otras tarjetas en diferentes regiones:
- ICOCA en la región de Kansai (Osaka, Kioto, Kobe).
- Kitaca en Hokkaido (Sapporo).
- TOICA en la región de Chubu (Nagoya).
- SUGOCA en Kyushu (Fukuoka).
Y la lista continúa. Pero aquí viene lo mejor: ¡casi todas son compatibles a nivel nacional! Esto significa que la Suica que compraste en el aeropuerto de Narita funcionará sin problemas en el metro de Osaka, en los autobuses de Fukuoka y en las tiendas de Sapporo. Es un sistema nacional unificado de conveniencia. Así que no te preocupes por cuál «marca» elegir. Toma la que te ofrezcan en la primera máquina que veas y listo. ¡Has entrado al club!
¿Física o Digital? La Nueva Frontera en tu Móvil
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes para el viajero moderno. Tienes dos opciones principales: la tarjeta de plástico clásica o la versión digital en tu smartphone.
La Tarjeta Física Clásica
Es la opción tradicional. Vas a una máquina, pagas un depósito de 500 yenes (que te devuelven si entregas la tarjeta al final de tu viaje) y obtienes tu plástico.
- Pros:
- ¡Es un souvenir genial! Especialmente las ediciones especiales que a veces lanzan.
- Es súper fiable. No depende de la batería de tu teléfono. Nunca te dejará tirado, salvo que te quedes sin saldo.
- Cualquiera puede usarla. Puedes prestársela a un amigo si viajas en grupo (aunque cada persona necesita la suya para pasar por las puertas).
- Contras:
- Recargarla requiere encontrar una máquina de billetes y usar efectivo. La mayoría de estas máquinas no aceptan tarjetas de crédito extranjeras.
- Si la pierdes (y es una tarjeta anónima, como la mayoría de las turísticas), pierdes todo el dinero que tenías dentro. Desaparece para siempre. ¡Auch!
- Es un objeto más que llevar en la cartera.
La Suica/PASMO Digital (Apple Wallet / Google Pay)
¡Esta es la opción que cambia el juego! Puedes añadir una Suica o PASMO directamente a la cartera digital de tu iPhone o teléfono Android.
- Pros:
- ¡Recarga instantánea con tu tarjeta de crédito extranjera! Este es el mayor beneficio. ¿Poco saldo? Abres la app, eliges la cantidad, usas Apple Pay/Google Pay y ¡listo! Puedes hacerlo en medio de un vagón de tren o mientras esperas en una fila. Es la libertad total.
- No hay depósito de 500 yenes.
- No puedes perderla físicamente. Está vinculada a tu cuenta, así que si cambias de teléfono, puedes recuperarla.
- ¡Te sientes como un personaje de una película de ciencia ficción! Pagar con tu reloj es increíblemente genial.
- Contras:
- Si tu teléfono se queda sin batería, estás en serios problemas. No podrás pasar por las puertas, no podrás salir de la estación ni pagar nada. ¡Lleva siempre una batería externa! Este es mi Pro-Tip número uno.
- El proceso de configuración inicial puede ser un poco confuso para algunos teléfonos o regiones, pero hay muchas guías online que te ayudarán.
Mi recomendación personal: si tienes un smartphone compatible, la versión digital es el camino a seguir. La comodidad de recargar desde cualquier lugar sin necesidad de efectivo es una ventaja tan grande que supera con creces el riesgo de quedarte sin batería.
Conquistando el Laberinto de Trenes y Autobuses
El sistema de transporte en Japón es una maravilla de la ingeniería, aunque puede parecer un enredo de espaguetis de colores en un mapa. La tarjeta IC es tu tenedor. Simplifica todo hasta un nivel casi absurdo.
El «Toque Mágico»: Cómo Usar tu Tarjeta como un Experto
El proceso es de una belleza minimalista. Al entrar en una estación de tren, te acercarás a las puertas de acceso. Verás un panel azul o iluminado con las letras «IC».
El Toque de Entrada: Saca tu tarjeta (o tu teléfono) y simplemente tócala en el panel. No necesitas detenerte, solo un toque rápido mientras caminas. Escucharás un satisfactorio «PI» o «PIPI». ¡Felicidades, has entrado! La pantalla mostrará brevemente tu saldo restante. No hace falta que pienses en tu destino. El sistema detecta que has comenzado tu viaje ahí.
El Viaje: Disfruta el trayecto. Duerme una siesta, mira por la ventana, admira cómo los trenes llegan con una puntualidad que desafía las leyes de la física.
El Toque de Salida: Al llegar a tu destino, repite el proceso en las puertas de salida. Toca el panel IC. Oirás el mismo sonido y la pantalla te mostrará dos datos: el costo del viaje descontado y tu saldo final. ¡Eso es todo! El sistema calcula automáticamente la tarifa más barata para tu ruta y la cobra. No más cálculos ni comprar el billete equivocado. Es pura magia.
- Consejo Profesional: ¿Qué hacer si suena un pitido de error? ¡No te preocupes! Generalmente es un “BEEP BEEP” estridente y las puertas no se abren. Las causas más comunes son:
- Saldo insuficiente: No tienes suficiente dinero para el viaje mínimo. Es hora de recargar.
- Toque incorrecto: A veces, si lo haces demasiado rápido o el sensor no te lee bien, no funciona. Inténtalo de nuevo, con calma.
- Error de entrada/salida: Quizás olvidaste tocar al salir en tu viaje anterior. En ese caso, no podrás entrar de nuevo. Deberás acudir a la oficina de la estación (pregunta por el «Eki-in» o busca las ventanillas de «Fare Adjustment»). El personal es muy amable y lo solucionarán en segundos, incluso sin hablar tu idioma. Solo muestra la tarjeta y ellos entenderán.
Más Allá de Tokio: ¡Tu Tarjeta es un Pasaporte Nacional!
Como mencioné antes, no subestimes el uso de tu tarjeta fuera de la capital. Hace poco estuve en Fukuoka y usé mi Suica de Tokio para todo: el metro del aeropuerto, autobuses locales, tiendas. Es una sensación increíble de libertad. No necesitas aprender un nuevo sistema de billetes en cada ciudad. Tu varita mágica funciona en casi todas partes. Esto ahorra mucho tiempo y esfuerzo mental, permitiéndote concentrarte en lo importante: ¡disfrutar tu viaje! Imagina llegar a Kioto, bajar del Shinkansen y, en vez de buscar máquinas de billetes, entrar directo al metro local con un simple toque. Te sientes invencible.
Consejo Profesional: Autobús y Tranvía sin Complicaciones
Aquí es donde incluso algunos locales se confunden, así que presta atención. Los autobuses pueden funcionar de dos maneras principales:
Pago al Entrar: En muchas ciudades (como Tokio), subes por la puerta delantera y tocas el lector IC junto al conductor. La tarifa es fija y se cobra al subir. Al bajar, sales por la puerta trasera.
Pago al Salir: En otras ciudades (como Kioto), subes por la puerta trasera. Al subir, puede haber una máquina que entrega un ticket de papel (ignórala si usas tarjeta IC) o un lector IC donde DEBES tocar para registrar el inicio del viaje. Al bajar por la puerta delantera, vuelves a tocar el lector junto al conductor y se cobra la tarifa correcta según la distancia recorrida.
¿La regla de oro? Observa lo que hace la persona que sube antes que tú. O simplemente busca el panel IC al subir. Si está adelante, probablemente pagues al entrar. Si está atrás, pagarás al salir. Usar tu tarjeta IC en el autobús es un movimiento de experto. Evitas la molestia de necesitar cambio exacto, que es el horror para quienes pagan en efectivo.
¡Tu Cartera Mágica! Usos que Te Dejarán con la Boca Abierta

Si pensabas que la tarjeta IC servía solo para el transporte, prepárate para sorprenderte. Aquí es donde se convierte en una herramienta esencial para la vida cotidiana. Cualquier lugar que veas con el logo de IC (un símbolo de ondas de radio acompañado de marcas como Suica, PASMO, etc.) es un sitio donde tu dinero es bien recibido con solo un toque.
Hidratación Instantánea: El Reino de las Máquinas Expendedoras (Jidouhanbaiki)
Japón está lleno de máquinas expendedoras. Están en cada esquina, en los andenes de las estaciones y hasta en medio de rutas de senderismo. Venden de todo: agua, decenas de tipos de té, cafés (¡calientes o fríos, en lata!), refrescos extraños, sopa de maíz… Y la mayoría cuentan con un lector para tarjetas IC. En un día húmedo y caluroso de verano en Kioto, la posibilidad de acercarte a una máquina, tocar tu tarjeta y tener una bebida fría en menos de cinco segundos no es solo comodidad, es supervivencia. Se acabaron las monedas pegajosas y billetes arrugados que la máquina no quiere aceptar.
Konbini: Tu Centro de Operaciones 24/7
Las tiendas de conveniencia japonesas, o konbini, son una maravilla del mundo moderno. Son tu supermercado, tu cafetería, tu oficina de correos, tu banco y, a veces, tu salvación a las tres de la mañana. Y, por supuesto, aceptan pagos con tarjeta IC. Esto es clave. Puedes entrar en un 7-Eleven, FamilyMart o Lawson y pagar tu desayuno (un onigiri y un café), tu almuerzo (un bento delicioso), un paraguas cuando empieza a llover, un cargador para tu teléfono o unos snacks para el viaje en tren, todo con un simple toque en el mostrador. La velocidad es impresionante. Mientras otros cuentan monedas, tú ya estás listo y en camino a tu próxima aventura. ¡Incluso puedes recargar tu tarjeta física en el mostrador! Solo di «Charge, onegaishimasu» (Recarga, por favor) y entrega el efectivo.
Un Café Rápido o un Tazón de Ramen: Comida al Instante
Muchas cadenas de comida rápida y cafeterías han incorporado los pagos con tarjeta IC para agilizar el servicio. ¿Necesitas cafeína? Starbucks, Doutor Coffee, Tully’s… todas aceptan tu tarjeta. ¿Tienes hambre y quieres algo rápido y sabroso? Las cadenas de gyudon (bol de arroz con ternera) como Yoshinoya, Sukiya y Matsuya permiten pagar con un toque. Incluso en muchas cadenas de ramen y restaurantes en estaciones de tren hay máquinas expendedoras de tickets donde puedes seleccionar tu plato y pagar con tu Suica antes de sentarte. Es la máxima eficiencia japonesa en acción.
De Compras en la Ciudad: Grandes Almacenes y Farmacias
No creas que esto se limita a compras pequeñas. Cada vez más, las grandes tiendas adoptan esta tecnología. Puedes adquirir ropa en Uniqlo, gadgets electrónicos en Bic Camera o Yodobashi Camera, y cosméticos en farmacias famosas como Matsumoto Kiyoshi, todo pagando con tu tarjeta IC. Es ideal para compras medianas en las que no quieres usar tu tarjeta de crédito principal ni cargar con billetes.
Consejo Profesional: ¡Atento al Límite!
Un aviso importante: tu tarjeta IC no es una tarjeta de crédito. Tiene un saldo máximo que puedes cargar, normalmente alrededor de 20,000 yenes (unos 130-140 dólares). Eso significa que no podrás pagar compras grandes, como un portátil, con tu Suica. Está diseñada para transacciones rápidas y de bajo a medio monto. Úsala para el día a día, pero lleva contigo una tarjeta de crédito o efectivo para las compras más grandes.
Logística de Viaje Simplificada al Máximo
La tarjeta IC no solo facilita el desplazamiento y las compras, sino que también soluciona algunos de los mayores problemas logísticos para un viajero.
¡Adiós a las Llaves! Los Lockers del Futuro
¡Esto es un cambio radical en la vida! Las estaciones de tren en Japón están llenas de taquillas o lockers donde puedes dejar tu equipaje por unas horas o incluso días. Es ideal para explorar una ciudad después de hacer el check-out en tu hotel y antes de tomar un tren por la tarde. Los lockers antiguos funcionaban con monedas de 100 yenes y una llave física que debías guardar con mucho cuidado. ¡El estrés por perder esa llave era real! Ahora, la mayoría de los lockers son electrónicos y operan con tu tarjeta IC.
El proceso es excelente:
- Encuentra un locker disponible y coloca tu maleta.
- Cierra la puerta y ve a la pantalla central.
- Selecciona tu locker en la pantalla.
- Elige pagar con tarjeta IC.
- Toca tu Suica o PASMO en el lector.
- ¡Listo! Tu locker se cierra y tu tarjeta IC se convierte en la «llave».
Para recuperarlo, solo vuelve a la pantalla, elige la opción de abrir y toca la misma tarjeta IC. La puerta se abrirá como por arte de magia. ¡No hay llave que perder! Es seguro, sencillo y absolutamente brillante.
Taxis sin Complicaciones
Aunque no todos los taxis cuentan con esta opción, un número creciente, especialmente en las grandes ciudades y cerca de las estaciones, están equipados con lectores de tarjetas IC. Esto es una gran ventaja, sobre todo si no hablas japonés. Al final del viaje, en vez de intentar descifrar la cantidad en yenes y contar billetes y monedas, simplemente puedes señalar el logo de IC y tocar tu tarjeta. Es rápido, discreto y evita cualquier posible confusión o barrera lingüística.
El Shinkansen (Tren Bala) y Reservas
Este es un truco más avanzado, pero sumamente útil si vas a usar mucho el tren bala. Con servicios como la app Smart EX, puedes comprar tus billetes de Shinkansen online con tu tarjeta de crédito y luego vincular ese billete a tu tarjeta IC. ¿Qué significa esto? Que en lugar de tener que recoger un billete físico en una máquina, puedes presentarte directamente en las puertas del Shinkansen y acceder solo con tu Suica. Tocas el lector y el sistema reconoce que tienes una reserva. Es el nivel máximo de integración y te hace sentir como si vivieras en el año 2050.
Guía Práctica: Adquiriendo y Alimentando tu Varita Mágica

Convencido, ¿no? Perfecto. Ahora, la parte práctica. ¿Cómo consigues y mantienes esta maravilla?
Dónde Obtener tu Primera Tarjeta
El mejor lugar para obtener tu tarjeta física es justo al llegar. En los aeropuertos de Narita (NRT) y Haneda (HND), o en cualquier estación principal de tren JR, busca las máquinas de billetes multifunción. Son grandes, grises o negras, y casi siempre ofrecen una opción en inglés.
El proceso es sencillo:
- Selecciona «English» en la pantalla táctil.
- Busca un botón que diga «Purchase new Suica» o «PASMO».
- Normalmente te ofrecerán una tarjeta anónima («Blank»).
- Deberás abonar una cantidad inicial, por ejemplo, 2,000 yenes. Esto incluye: 500 yenes de depósito y 1,500 yenes para uso inmediato.
- Inserta el dinero en efectivo. La máquina te entregará la tarjeta y el cambio.
- ¡Listo! Tienes en tus manos la llave para moverte por Japón.
«Charge», por favor: Cómo Recargar tu Tarjeta
Eventualmente te quedarás sin saldo. Es inevitable. Recargar («charge» en japonés-inglés, o «chaaji») es muy sencillo.
En una máquina: Acércate a cualquier máquina de billetes. Inserta tu tarjeta en la ranura correspondiente. La pantalla mostrará tu saldo actual. Escoge la opción «Charge». Podrás seleccionar la cantidad que deseas añadir (1,000, 2,000, 5,000 yenes, etc.). Inserta los billetes y en segundos la máquina te devolverá la tarjeta con el nuevo saldo. Recuerda que casi siempre necesitarás efectivo.
En un konbini: Ve al cajero, entrega tu tarjeta y di «Charge, onegaishimasu». Te preguntarán la cantidad. Puedes decirla en inglés o mostrarla con los dedos o en tu teléfono. Entrega el dinero y ellos harán la recarga en su terminal. Es súper fácil y en ocasiones más rápido que buscar una máquina.
La Revolución Digital: Recargando desde tu Sofá
Si optaste por la versión digital, el proceso es aún más fácil. Abre la app Wallet en tu iPhone, selecciona tu Suica/PASMO, pulsa «Añadir dinero», elige la cantidad y confirma con Face ID o tu huella dactilar. El pago se realiza a través de la tarjeta de crédito vinculada a Apple Pay. Es instantáneo. Puedes pasar de 100 yenes a 10,100 yenes en pocos segundos mientras esperas el tren. Para mí, esta es la mayor ventaja del sistema digital.
¿Y si la Pierdes? El Problema de la Tarjeta Anónima
Como turista, probablemente tengas una tarjeta anónima, es decir, no vinculada a tu nombre o identidad. La ventaja es que se obtiene rápido. La gran desventaja es que, si la pierdes, es como perder dinero en efectivo. Quien la encuentre podrá usar el saldo y no hay forma de recuperarlo o bloquear la tarjeta. Así que, trátala con el mismo cuidado con que cuidarías tu cartera.
Secretos de un Experto: Tips y Trampas que Debes Conocer
Después de una década usando las tarjetas «toque», he aprendido algunos trucos. Permíteme compartir algunos secretos contigo.
El Sonido del Éxito (y del Fracaso)
Aprende a identificar los sonidos. Un alegre «pi» o «pipi» indica que todo ha funcionado correctamente. Un pitido agudo, largo y molesto, acompañado de luces rojas y una barrera que no se abre, señala un error. No te preocupes, le pasa a todos. Solo da un paso atrás, deja pasar a la persona que va detrás y revisa tu saldo o inténtalo de nuevo con más calma. A veces, si la tarjeta está en una cartera con otras tarjetas sin contacto (como una de crédito), puede generar interferencias. Lo mejor es sacar la tarjeta IC y pasarla directamente.
Tourist Trap Alert: El «Welcome Suica» y «Pasmo Passport»
Verás publicidad de estas tarjetas especiales para turistas. Tienen diseños atractivos, a menudo con motivos de Hello Kitty o el Monte Fuji. La ventaja principal es que no requieren el depósito de 500 yenes. Suena bien, ¿verdad? Pero aquí está la trampa: tienen una fecha de caducidad (normalmente 28 días) y, lo más importante, ¡no puedes recuperar el saldo restante! Si terminas tu viaje con 800 yenes en una Pasmo Passport, ese dinero se pierde. Con una Suica normal, podrías gastarlo en el aeropuerto o devolver la tarjeta y recuperar el saldo restante (menos una pequeña comisión) junto con tu depósito de 500 yenes. Mi consejo: salvo que te encante el diseño como recuerdo y estés seguro de gastar hasta el último yen, la tarjeta estándar suele ser una opción más inteligente financieramente, especialmente si planeas volver a Japón (las tarjetas estándar caducan después de 10 años de inactividad).
Pro-Tip: Revisa tu Historial de Viaje
¿Quieres saber en qué se ha ido tu dinero? Puedes usar las máquinas expendedoras para imprimir un historial de tus transacciones recientes. Inserta tu tarjeta y busca la opción que diga «Print History» o similar. Es una manera práctica de controlar tus gastos en transporte y esas compras impulsivas en las máquinas.
La Regla de Oro: ¡Siempre Lleva Efectivo!
Por mucho que me guste la tarjeta IC, sería un mal guía si no te advirtiera: Japón sigue siendo un país donde el efectivo es rey, especialmente fuera de las grandes ciudades. Tu ramen bar local favorito, el puesto de takoyaki en un festival, la entrada a muchos templos y santuarios, las pequeñas tiendas de recuerdos… la mayoría solo acepta efectivo. La tarjeta IC es tu aliada para la vida urbana y moderna, pero tu experiencia japonesa no estará completa sin un fajo de yenes en el bolsillo. Considera la tarjeta IC como tu herramienta para la eficiencia, y el efectivo como la llave para la autenticidad.
¡No Es Solo una Tarjeta, Es tu Llave a la Verdadera Vida Japonesa!

Espero que para este momento ya comprendas que no me refiero a un simple trozo de plástico. Hablo de una manera de experimentar Japón de forma más profunda y auténtica.
La Fluidez de la Vida Cotidiana
Hay un instante en cada viaje en el que dejas de sentirte un turista torpe y comienzas a moverte al ritmo de la ciudad. En Japón, ese instante llega cuando usas tu tarjeta IC sin siquiera pensarlo. Cuando atraviesas las puertas del metro con la misma fluidez que los miles de tokiotas que te rodean. Cuando compras una bebida en un andén con total naturalidad. En ese momento, dejas de ser un observador y te conviertes en un participante. Estás viviendo la vida tal como se vive aquí, y esa sensación es increíblemente gratificante.
Pequeñas Alegrías, Grandes Ahorros de Tiempo
Piensa en todo el tiempo y energía mental que ahorras. Cada minuto que no dedicas a descifrar un mapa de tarifas es un minuto más para maravillarte ante un jardín zen. Cada vez que evitas una cola en una máquina de billetes, ganas más tiempo para encontrar el recuerdo perfecto. Estos pequeños detalles se acumulan. La tarjeta IC elimina las complicaciones del viaje, dejando solo la pura alegría del descubrimiento.
¿Estás Listo para el «Toque»?
Así que ahí lo tienes. La Suica/PASMO no es solo una sugerencia; en mi opinión, es absolutamente imprescindible. Es la primera y mejor inversión que harás en tu viaje. Es tu primer paso para dejar de ser un simple visitante y convertirte en un explorador urbano inteligente y seguro de sí mismo. Te permite ser espontáneo, subir a un tren sin un destino fijo, probar esa bebida excéntrica de una máquina expendedora, vivir Japón no como un itinerario, sino como una aventura.
Así que deja de planear cada detalle. Reserva ese vuelo. Ven a Japón. Y lo primero que harás será conseguir tu propia varita mágica. Siente ese primer «toque» en la puerta del tren y la libertad que eso implica. El país entero se abrirá ante ti. Te lo aseguro, no te arrepentirás.
¡Japón te está esperando, y tu Suica también! ¡Nos vemos por aquí!

