¡Hola, futuro explorador de Japón! Soy Emily, y durante los últimos diez años, este increíble país ha sido mi hogar, mi patio de recreo y, sobre todo, mi comedor. Si hay algo que define el corazón palpitante y delicioso de la vida nocturna japonesa, no son los clubes de neón ni los bares de cócteles de lujo. No, el verdadero alma de la noche japonesa se encuentra en un lugar mucho más humilde, ruidoso, lleno de humo y absolutamente maravilloso: ¡la izakaya! Olvídate de todo lo que crees saber sobre los bares. Una izakaya es mucho más que eso. Es una oficina después de la oficina, una sala de estar comunitaria, una cocina donde se comparten secretos y un lugar donde la cerveza fría fluye tan libremente como las risas. Es donde los lazos se fortalecen, donde los tratos se cierran con un brindis y donde puedes probar la comida más increíblemente sabrosa que jamás hayas imaginado, servida en platos pequeños diseñados para compartir.
Pero entiendo tu duda. Entrar en tu primera izakaya puede ser un poco intimidante. Ves esas cortinas de tela (`noren`) en la entrada, escuchas un estruendo de voces y risas desde dentro, y un menú en un idioma que parece de otro planeta. ¡No te preocupes! Estoy aquí para tomarte de la mano y guiarte a través de esas cortinas. Voy a darte todos los secretos, todos los trucos y toda la confianza que necesitas para entrar, sentarte y pasar la mejor noche de tu vida. Juntos, vamos a descifrar los menús, aprender a pedir como un profesional y descubrir los platos que te harán querer reservar tu próximo vuelo a Japón antes de que termines de pagar la cuenta. ¿Estás listo? ¡Porque tu aventura en la auténtica cultura japonesa está a punto de comenzar! ¡Vamos a sumergirnos en el maravilloso mundo de las izakayas!
Después de una noche perfecta en una izakaya, ¿qué tal relajarte al día siguiente en un auténtico sentō japonés?
¿Qué es Exactamente una Izakaya? ¡Más que un Simple Bar!

Primero lo primero, aclaremos esto. Si traduces «izakaya» (居酒屋), obtendrás algo como «tienda de sake para quedarse». Suena sencillo, ¿verdad? Pero esa traducción no le hace justicia. Piensa en una izakaya como la mezcla ideal entre un pub irlandés, un bar de tapas español y la cocina de tu abuela (si tu abuela fuera una chef japonesa excepcionalmente talentosa). Es un lugar donde la bebida importa, sí, pero la comida es la verdadera protagonista. A diferencia de un bar occidental donde la comida suele ser una ocurrencia tardía (alitas de pollo, nachos, ya sabes), en una izakaya la comida está en el centro de la experiencia. Son platillos pequeños, variados y pensados para compartir entre amigos mientras las bebidas no dejan de llegar.
La atmósfera es fundamental. Una izakaya es vibrante, bulliciosa y llena de energía. Escucharás el chisporroteo de la parrilla, el tintineo de los vasos, las risas de los oficinistas relajándose tras un largo día y el entusiasta grito de «¡Irasshaimase!» (¡Bienvenido!) cada vez que alguien entra. No es un lugar para una cena romántica y tranquila. Es un espacio para ser tú mismo, reír a carcajadas, conectar con la gente y sumergirte en la cultura local de la forma más auténtica posible.
Existen miles de tipos de izakayas. Tenemos las tradicionales y antiguas, a menudo escondidas en callejones estrechos (`yokocho`), con interiores de madera oscura, farolillos de papel rojo (`akachōchin`) colgando afuera y un maestro canoso detrás de la barra que lleva sirviendo sake cincuenta años. Luego están las izakayas modernas y elegantes en barrios como Ebisu o Ginza, con menús creativos y una decoración sofisticada. También hay grandes cadenas de izakayas, como Torikizoku o Isomaru Suisan, que son económicas, animadas y perfectas para grupos grandes o para quienes cuentan con un presupuesto limitado. Cada una ofrece una experiencia ligeramente distinta, pero el espíritu esencial de camaradería, buena comida y bebida abundante siempre permanece igual.
¡A Entrar! Tu Primera Vez en una Izakaya: Paso a Paso
De acuerdo, has recorrido las calles de Tokio y te ha llamado la atención un lugar con un farolillo rojo y una acogedora cortina en la entrada. ¡Ha llegado el momento! Respira profundo, ¡tú puedes!
Encontrando el Lugar Ideal y la Gran Entrada
Lo primero es identificar una buena izakaya. Como mencioné, el farolillo de papel rojo es la señal universal. También fíjate en la cortina de tela colgada en la entrada, llamada `noren`. Cruzar el `noren` es como adentrarte en otro mundo. Al hacerlo, todo el personal te recibirá con un coro de «¡Irasshaimase!». No te preocupes, no es necesario que respondas. Es su manera de darte la bienvenida. Solo asiente y sonríe.
Un empleado se acercará para preguntarte cuántos sois («Nan-mei-sama desu ka?»). Puedes simplemente mostrar el número con los dedos. Luego te guiarán a tu asiento.
Escogiendo Tu Asiento: Mostrador, Mesa o Tatami
Normalmente, tendrás tres opciones para sentarte:
- Mostrador (`Kauntā-seki`): ¡Mi favorito personal! Sentarte aquí te coloca en el centro de la acción. Puedes ver a los chefs cocinar, charlar con el personal y sentir la energía del lugar. Es ideal si vas solo o en pareja.
- Mesa (`Tēburu-seki`): Asientos de estilo occidental, cómodos y perfectos para grupos pequeños.
- Tatami (`Zashiki`): La experiencia más tradicional. Te sentarás en cojines (`zabuton`) sobre el suelo de tatami. Antes de entrar a esta zona, deberás quitarte los zapatos y dejarlos en el escalón o donde te indiquen.
Consejo Pro: El `zashiki` es muy auténtico, pero si no estás acostumbrado a sentarte en el suelo, puede resultar incómodo para tus rodillas y espalda después de un tiempo. Si tienes dudas, elige mesa o mostrador para tu primera visita.
El Ritual Inicial: `Oshibori` y `Otōshi`
Al sentarte, te entregarán una toalla húmeda llamada `oshibori`. En verano estará fría y refrescante; en invierno, cálida y reconfortante. Úsala para limpiarte las manos (¡solo las manos, no la cara ni el cuello, por favor!). Después, enróllala y déjala a un lado.
Poco después, y a menudo antes de que pidas, te traerán un platillo pequeño con alguna comida. Esto se llama `otōshi` o `tsukidashi`. Generalmente es algo como verduras en escabeche, una ensalada pequeña de patatas o pescado marinado. ¡Ojo! No es un obsequio de bienvenida, sino un cargo obligatorio que se añadirá a tu cuenta (normalmente entre 300 y 500 yenes por persona). No puedes rechazarlo.
Advertencia para Turistas: Muchos visitan y piensan que les cobran por algo que no pidieron. No es ninguna estafa. Piénsalo como el «cubierto» en restaurantes europeos. Forma parte de la cultura de la izakaya. Disfrútalo como el primer bocado de tu aventura gastronómica.
El Arte de Pedir: ¡Conviértete en un Profesional!

Aquí es donde comienza la verdadera diversión. La clave para disfrutar de una izakaya es entender que no es una carrera, sino un maratón de sabores. No pidas todo de una sola vez.
La Primera Ronda: «Toriaezu Bīru!»
En el 99% de los casos, la primera frase que se escucha en una mesa de izakaya es «Toriaezu bīru!» (とりあえずビール), que significa «Por ahora, una cerveza». Es casi un ritual. Aunque planees beber sake u otra cosa más adelante, empezar con una cerveza de barril fría (`nama bīru`) es la forma clásica de comenzar la noche y brindar. Cuando te traigan las bebidas, espera a que todos tengan la suya, levanta tu vaso y di «¡Kanpai!» (¡Salud!).
Descifrando el Menú del Tesoro
El menú puede ser tu mayor reto o tu mayor aventura. Algunos estarán solo en japonés, a menudo escritos a mano en tiras de papel pegadas en la pared. ¡No te asustes!
- Consejo profesional: Saca tu teléfono y usa la función de cámara de Google Translate. ¡Es un salvavidas! Apunta la cámara al menú y obtendrás una traducción instantánea. No será perfecta, pero te dará una idea de si estás pidiendo pollo, pescado o algo más exótico.
- Muchos locales en zonas turísticas o cadenas más grandes tendrán menús con fotos (`shashin menyū`) o incluso menús en inglés. Si no estás seguro, siempre puedes señalar las fotos.
- Otra táctica infalible es observar lo que comen las mesas cercanas. Si algo se ve apetitoso, solo llama al camarero y señala el plato diciendo «Sumimasen, are o onegaishimasu» (Perdone, eso de ahí, por favor).
Cómo Llamar al Personal y Pedir por Rondas
En una izakaya ruidosa, no puedes esperar a que el camarero se fije en ti. Debes ser proactivo. Para llamar su atención, levanta la mano y di en voz alta y clara: «¡Sumimasen!» (Perdone / Disculpe). En muchas cadenas modernas de izakayas, encontrarás un pequeño timbre o botón en la mesa (`yobirin`). Solo presiónalo y vendrán a tu mesa.
Recuerda, la clave es pedir en rondas. Empieza con 2 o 3 platos para compartir, junto con tu primera ronda de bebidas. Cuando los estés terminando, pide otra ronda de bebidas y 2 o 3 platos más. Este ritmo te permite probar una gran variedad de cosas sin llenarte demasiado rápido y mantiene la conversación activa. Es una forma de comer mucho más social y relajada.
¿Qué Comer? Un Festín para tus Sentidos
¡Ah, mi parte favorita! La comida de izakaya es todo un paraíso: sabrosa, sencilla y absolutamente adictiva. Aquí tienes una lista de platos esenciales para comenzar tu aventura culinaria.
Clásicos Imperdibles (Can’t-Miss Classics)
Estos son los pilares de cualquier menú de izakaya. Si dudas qué pedir, empieza por aquí.
- Yakitori (焼き鳥): Brochetas de pollo a la parrilla. Pero no es solo pollo cualquiera: puedes elegir diferentes partes. El `momo` (muslo) es jugoso y tierno. El `negima` (muslo con puerro) es una clásica combinación. El `tsukune` (albóndiga de pollo) es suave y sabroso. Para los más atrevidos, prueba el `kawa` (piel crujiente) o el `hatsu` (corazón). Te preguntarán si las quieres con `shio` (sal) o `tare` (una salsa dulce y salada a base de soja). Mi consejo: pide mitad y mitad para probar ambas opciones.
- Karaage (唐揚げ): Pollo frito al estilo japonés. Olvídate del pollo frito que conoces: el karaage es increíblemente crujiente por fuera, gracias a la maicena, y jugosísimo por dentro. Se suele servir con un trozo de limón para exprimir encima y un poco de mayonesa japonesa. El acompañamiento perfecto para una cerveza bien fría.
- Edamame (枝豆): Vainas de soja hervidas y saladas. Simple, adictivo y sorprendentemente saludable. El aperitivo ideal para abrir el apetito mientras decides qué más pedir.
Para los Amantes del Pescado (For Fish Lovers)
Japón es una isla, así que por supuesto el marisco es espectacular, incluso en los bares más humildes.
- Sashimi (刺身): Lonchas de pescado crudo fresco. La calidad en las izakayas suele ser excelente. No te limites al atún (`maguro`) y al salmón (`sāmon`). Prueba el `hamachi` o `buri` (jurel de cola amarilla), que es mantecoso y delicioso, o el `ika` (calamar).
- Hokke no Hiraki (ほっけの開き): Caballa Atka a la parrilla, abierta por la mitad. Es un pescado grande, carnoso con un sabor ahumado intenso. Tiene muchas espinas, pero el esfuerzo de separarlas merece la pena. Agrégale un poco de limón y una pizca de salsa de soja. Un clásico absoluto.
- Shime Saba (しめ鯖): Caballa curada en vinagre. Tiene un sabor fuerte y característico que no es para todos, pero si te gustan los sabores intensos, es una delicia. Va perfecto con sake.
Platos Calientes y Reconfortantes (Hot and Comforting Dishes)
Perfectos para una noche fría o cuando deseas algo que reconforte el alma.
- Agedashi Dofu (揚げ出し豆腐): Tofu sedoso frito al momento, servido en un caldo caliente de `dashi`, salado y dulce, a menudo cubierto con bonito seco rallado (`katsuobushi`) y cebolleta. Crujiente por fuera, cremoso por dentro y absolutamente delicioso. Una excelente opción vegetariana.
- Dashimaki Tamago (だし巻き卵): Tortilla japonesa enrollada, hecha con capas finas de huevo y caldo dashi. Increíblemente esponjosa, ligeramente dulce y llena de umami. Cada chef tiene su versión, una verdadera muestra de su habilidad.
- Nikumaki Onigiri (肉巻きおにぎり): Bola de arroz envuelta en finas lonchas de panceta de cerdo, marinada en una salsa dulce y salada, luego asada a la parrilla hasta que esté caramelizada y crujiente. Una explosión de sabor. Pide uno por persona, porque no querrás compartirlo.
Algo Ligero y Fresco (Something Light and Fresh)
Para equilibrar los sabores fritos y contundentes, siempre es bueno pedir algo fresco.
- Hiyayakko (冷奴): Bloque de tofu frío y sedoso servido con varios acompañamientos, como jengibre rallado, cebolleta y un chorrito de salsa de soja. Refrescante y sencillo.
- Tsukemono Moriawase (漬物盛り合わせ): Surtido de encurtidos japoneses. Pueden ser de rábano daikon, pepino, berenjena… Son crujientes, salados, a veces dulces, y funcionan como un limpiador de paladar perfecto entre platos más intensos.
- Ensalada de Daikon (大根サラダ): Ensalada fresca y crujiente con rábano daikon rallado, normalmente acompañada de un aderezo cremoso de sésamo o uno picante de ciruela (`ume`).
Para los Valientes y Aventureros (For the Brave and Adventurous)
Si te animas a probar algo diferente, ¡la izakaya es el lugar ideal!
- Nankotsu Karaage (軟骨唐揚げ): Cartílago de pollo frito. Suena raro, pero es increíblemente crujiente y adictivo. Es como comer palomitas extremadamente crujientes.
- Horumon-yaki (ホルモン焼き): Casquería a la parrilla, como intestinos o estómago. Tiene una textura gomosa y un sabor intenso que, bien asado con una buena salsa, resulta sorprendentemente delicioso.
¿Y para Beber? ¡Salud! (And to Drink? Cheers!)

La comida es solo la mitad de la experiencia. ¡Conozcamos las bebidas! El menú de bebidas en una izakaya es un verdadero espacio de diversión para adultos.
La Santísima Trinidad: Cerveza, Sake y Shōchū
Estos tres son los fundamentos para beber en cualquier izakaya.
- Cerveza (ビール / `Bīru`): La `Nama Bīru` (cerveza de barril) es la favorita. Servida en jarra fría, es la bebida más refrescante que puedas imaginar. Las marcas más comunes son Asahi, Kirin, Sapporo y Suntory. Todas son lagers ligeras y crujientes, ideales para acompañar platos fritos y salados.
- Sake (日本酒 / `Nihonshu`): ¡El vino de arroz! No te dejes intimidar por él. Puede servirse caliente (`atsukan`), perfecto para el invierno, o frío (`reishu`), la mejor forma de disfrutar los sakes más finos. El sake ofrece una amplia gama de sabores, desde secos y nítidos hasta dulces y afrutados. Si dudas qué elegir, solo dile al personal qué tipo de sabor prefieres (seco – `karakuchi`, o dulce – `amakuchi`) y pide su recomendación (`osusume`).
- Consejo de etiqueta: ¡Nunca te sirvas tu propio sake! La tradición es llenar las copas de tus compañeros de mesa. Coloca tu pequeño vaso de sake (`ochoko`) sobre la mesa mientras te lo sirven. A cambio, ellos harán lo mismo contigo. Es un gesto de respeto y camaradería.
- Shōchū (焼酎): El destilado japonés por excelencia. Tiene un contenido alcohólico más alto que el sake (usualmente 25%) y puede elaborarse con cebada (`mugi`), batata (`imo`), arroz (`kome`) o incluso azúcar moreno (`kokutō`). Se puede beber de muchas formas: `mizuwari` (con agua fría), `oyuwari` (con agua caliente, muy reconfortante), `rokku` (con hielo) o mezclado en un chūhai.
Más Allá de lo Tradicional
¿Quieres probar algo diferente? ¡Claro que sí!
- Highball (ハイボール): Una bebida sumamente popular en Japón. Consiste en whisky japonés (usualmente Suntory Kakubin) combinado con agua con gas y un toque de limón. Es ligero, refrescante y sorprendentemente fácil de beber.
- Umeshu (梅酒): Vino dulce de ciruela japonesa. Almibarado y delicioso, puedes tomarlo solo, con hielo (`rokku`) o con soda (`sōda-wari`). Es una excelente opción para quienes prefieren bebidas menos fuertes.
- Chūhai / Sour (チューハイ / サワー): La bebida ideal para animarse. Es shōchū mezclado con agua con gas y algún tipo de jarabe o jugo de fruta. Los sabores más populares son limón (`remon sawā`), pomelo (`gurēpufurūtsu sawā`), calpis (bebida de yogur) o té oolong (`ūron-hai`).
Etiqueta en la Izakaya: ¡No Cometas un Faux Pas!
Relájate, las izakayas son lugares informales. Sin embargo, conocer algunas reglas básicas te ayudará a sentirte como un local y a ganarte el respeto del personal y de los demás clientes.
- ¡Kanpai!: El primer brindis es sagrado. Espera a que todos tengan su bebida, levanta tu vaso (asegúrate de que el borde de tu vaso esté un poco más abajo que el de las personas de mayor rango o edad como muestra de respeto) y choca suavemente los vasos mientras dices «¡Kanpai!».
- Compartir es Vivir: Como ya mencionamos, la comida está pensada para compartir. Pide varios platos para toda la mesa y que cada uno se sirva en su propio plato pequeño (`torizara`).
- Palillos: Usa los palillos para tomar comida del plato común y llevarla a tu plato individual. Nunca claves los palillos en vertical en un cuenco de arroz (esto se hace en los funerales) y tampoco pases comida de tus palillos a los de otra persona (esto también está relacionado con ritos funerarios). Cuando no los uses, apoya tus palillos en el reposapalillos (`hashioki`).
- El Ruido es Bueno: Las izakayas son lugares para ser ruidosos. Reír, hablar en voz alta y divertirse forma parte de la experiencia. No te preocupes por molestar a los demás; probablemente ellos estén haciendo más ruido que tú.
- Sin Propinas: Lo repito: ¡NO se dejan propinas en Japón! Ni en izakayas, ni en restaurantes, ni en taxis. Intentar dejar propina puede generar confusión e incluso considerarse un poco grosero. El excelente servicio ya está incluido en el precio.
- Pagando la Cuenta: Cuando estés listo para irte, pide la cuenta diciendo «Okaikei onegaishimasu». Te la traerán a la mesa. Por lo general, no se paga en la mesa; llevas la cuenta a la caja cerca de la salida para abonar. Es muy común dividir la cuenta por igual entre todos (`warikan`), sin importar quién haya comido o bebido más.
Consejos de una Profesional y Trampas para Turistas

Después de pasar una década aquí, he aprendido algunas cosas. Permíteme compartir unos secretos contigo.
- Consejo Profesional 1: `Nomihōdai` (Bebida Libre) y `Tabehōdai` (Comida Libre): Muchas cadenas de izakayas ofrecen estos planes por un precio fijo y tiempo limitado (normalmente 90 o 120 minutos). Son una opción excelente si planeas beber bastante o estás en un grupo grande. Sin embargo, revisa bien las condiciones. Frecuentemente, las bebidas premium están excluidas y debes pedir un mínimo de platos por persona.
- Consejo Profesional 2: Explora los Callejones (`Yokocho`): Los callejones estrechos y llenos de humo representan el corazón de la cultura izakaya. Lugares como Omoide Yokocho y Golden Gai en Shinjuku, Nonbei Yokocho en Shibuya, o las izakayas bajo las vías del tren en Yurakucho o Ueno brindan la experiencia más auténtica. Pueden ser pequeños y abarrotados, pero su ambiente y comida son insuperables.
- Consejo Profesional 3: La Hora Feliz (`Happī Awā`): Al igual que en Occidente, muchas izakayas ofrecen una «happy hour» temprano por la noche (generalmente de 5 a 7 p.m.) con bebidas a precios reducidos. Es una forma ideal de empezar la noche si tienes un presupuesto limitado.
- Advertencia de Trampa para Turistas 1: Los Captadores (`Kyaku-hiki`): En zonas turísticas muy concurridas como Shinjuku o Roppongi, verás personas en la calle intentando llevarte a su izakaya o bar. ¡Evítalos por completo! La mayoría de las veces te llevarán a un sitio mediocre, carísimo y con cargos ocultos. Una buena izakaya no necesita gente en la calle para atraer clientes; su reputación habla por sí sola.
- Advertencia de Trampa para Turistas 2: Cargos Ocultos: Ya mencionamos el `otōshi`. Pero ten en cuenta que algunos locales, especialmente grandes cadenas, pueden cobrar un recargo de fin de semana (`shūmatsu-ryōkin`) o una tarifa nocturna (`shinya-ryōkin`) si te quedas hasta tarde. No es común en lugares pequeños y tradicionales, pero vale la pena tenerlo presente.
¡Tu Aventura Te Espera!
La izakaya es mucho más que un simple lugar para comer y beber. Es una ventana al corazón de la sociedad japonesa. Allí descubrirás la verdadera esencia de Japón, lejos de los templos silenciosos y los jardines tranquilos. Es ruidosa, caótica, deliciosa y una de las experiencias más auténticas y entretenidas que puedes vivir en este país. Es el lugar donde las barreras del idioma desaparecen con un brindis compartido y donde una sencilla brocheta de pollo a la parrilla puede convertirse en un recuerdo inolvidable.
Entonces, ¿qué estás esperando? Deja el miedo en la entrada, cruza ese `noren` y prepárate para una noche llena de descubrimientos. Escoge un lugar que te llame la atención, pide una cerveza fría, señala algo en el menú que te parezca delicioso y sumérgete en el ambiente. Te aseguro que no te arrepentirás.
Japón te está llamando, y su corazón late con mayor fuerza en sus izakayas. ¡Reserva ese vuelo, haz la maleta y ven a vivirlo por ti mismo! ¡Nos vemos en Japón para un «Kanpai»!

